Alavs Athletic Atltico Alavs Betis Celta Deportivo Eibar Espanyol Getafe Girona Las Palmas Legans Levante Mlaga Real Madrid Real Sociedad Sevilla FC Valencia Villarreal

El sueño olímpico sigue vivo al vencer a Francia (92-67)

Nikola Mirotic (23 puntos con un 5/8 en triples, 5 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperaciones y 26 de valoración) fue el jugador más destacado de un vibrante partido, donde España sobrepasó a los bleus en el que fue el último partido de Tony Parker como internacional. El conjunto español jugará, por tercera vez consecutiva, la semifinal olímpica

Nikola Mirotic fue el jugador más destacado del encuentro / Fuente: FIBA
La Selección Española de Baloncesto masculina no empezó con buen pie su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y es que las derrotas sufridas ante Croacia y Brasil hicieron saltar las alarmas. Sin embargo, los hombres de Sergio Scariolo, al borde del abismo, resurgieron para conseguir una amarga victoria contra Nigeria; pero no era suficiente. La ÑBA quería luchar por las medallas y, con carácter y nervio, venció de forma contundente a las potentes selecciones de Lituania (+50) y Argentina (+19). Pero en el horizonte, concretamente en cuartos de final, aguardaba otra vieja conocida: la selección de Francia.

Los galos, rivales de los españoles durante los últimos seis campeonatos, también tropezaron en su debut olímpico al perder ante Australia. No obstante, los bleus fueron de menos a más, y a excepción de la derrota que sufrieron contra Estados Unidos por 3 puntos, consiguieron sumar tres victorias ante China, Serbia y Venezuela.

Francia, dirigida por Tony Parker y Nando de Colo, cogió las riendas del encuentro con un parcial inicial de 0-4; pero Rudy Fernández y Nikola Mirotic aparecieron para otorgarle la primera ventaja del partido a la selección española. El combinado español, muy intenso en defensa, consiguió frenar la ofensiva francesa y, a base de triples de Rudy y Mirotic, despegó en el luminoso: 15-8. El técnico francés Vincent Collet se vio obligado a pedir un tiempo muerto para evitar una sangría y le funcionó. La entrada de la segunda unidad de España a cancha y la vuelta de Nando de Colo creó ciertos momentos de inestabilidad que aprovechó el playmaker francés para convertir dos canastas y recortar la desventaja a solo 3 puntos al final del primer periodo: 19-16.

El duelo, ajustado a más no poder, prometía emoción hasta que llegó Willy Hernangómez para romper con todo. El nuevo jugador de los New York Knicks anotó seis puntos consecutivos que, sumados a una canasta de Felipe Reyes, le daban un +10 de ventaja al conjunto español (27-17) en tres minutos de juego donde Francia únicamente había sido capaz de convertir un tiro libre. Collet, intentando posponer el vendaval que se les venía encima, tuvo que frenar de nuevo el encuentro y halló la solución en el indiscutible icono del baloncesto galo. Tony Parker, en un intento de evitar que ese fuera su último encuentro con los bleu, asumió responsabilidades y convirtió un tiro desde más allá de 6’75 para poner a Francia a 5 puntos (27-22). España necesitaba reaccionar y, tras un tiempo muerto de Scariolo, lo hizo de forma contundente: un 2+1 de Ricky Rubio, 5 puntos de Sergio Llull, la primera canasta de Pau Gasol y el 4º triple de Nikola Mirotic dieron una renta de 13 puntos al descanso a la selección española (43-30).

El tercer periodo era crítico para España debido a que, generalmente, suele ser su cuarto más flojo; por lo que los hombres de Scariolo eran conscientes de que debían seguir muy intensos en defensa y certeros de cara al aro. Y así fue. Nikola Mirotic, ejerciendo de líder hasta el momento, se desató por completo para sumar otros 7 puntos y firmar su mejor partido con la camiseta roja: 23 puntos con un 5 de 8 en triples y 26 de valoración. El conjunto galo, quien no conseguía imponer su ritmo de partido y sufría la escasez anotadora de algunos de sus jugadores clave como Parker o Batum, consiguió sumar algunos puntos a manos de Diaw, Gobert o Tillie. No obstante, estas aportaciones no fueron suficientes para hacer frente a una indomable España: Ricky Rubio convirtió un triple, Sergio Rodríguez y Sergio Llull hacían de las suyas, Felipe Reyes sumaba puntos desde la línea del 4’60 y Willy Hernangómez dejó su marca en la pintura. Simplemente faltó Pau Gasol a la fiesta anotadora. El de Sant Boi firmó una de sus peores actuaciones ofensivas con la selección y es que únicamente anotó 5 puntos en 22 minutos. No obstante, Gasol sobresalió en defensa: su presencia provocó desviaciones en las trayectorias del balón, realizó dos tapones –convirtiéndose en el máximo taponador histórico en los Juegos Olímpicos al igualar a Stojan Vrankovic con un total de 44– y capturó 8 rebotes. España quería seguir viva, quería seguir soñando y quería jugar, a toda costa, la semifinal. El combinado español acababa de salvar, con sobresaliente, el tercer cuarto con un ilusionante +20 en el luminoso: 69-49.

Los últimos minutos no tuvieron historia. España volvió a mostrar su mejor versión y se codeó ante una Francia que estaba viviendo sus últimos minutos en el campeonato. Willy Hernangómez siguió impartiendo su propia ley en el poste bajo y batió su marca anotadora con la absoluta con un total de 18 puntos. Juan Carlos Navarro volvió a aparecer para encestar dos canastas y establecer la máxima del partido (+30) con un espectacular 81-51 en el marcador. Pero la fiesta española no acabó aquí, porque hubo minutos y puntos para todos. José Manuel Calderón y Álex Abrines irrumpieron en el encuentro para desatascar un bloqueo momentáneo de la ofensiva española y ofrecer el curioso dato de que los 12 jugadores españoles hubieran sumado algún punto. Los bleu tiraron de raza y, sobre todo, de Lauvergne para evitar el desastre total; pero solo hizo falta una imagen para decirlo todo. El rostro de un desolado Tony Parker en el banquillo, quien acababa de jugar su último partido con la camiseta de Francia, fue más que suficiente para para saber que los galos estaban acabados. Parker –con un oro (2013), una plata (2011) y dos bronces (2005 y 2015) europeos en su palmarés– acababa de perder su enésima batalla contra España y Francia acababa de ser eliminada de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

La victoria de España por 92-67 le permitirá estar en la lucha por las medallas. La selección española jugará su quinta semifinal olímpica –1980, 1984, 2008 y 2012– y la tercera consecutiva ante la todopoderosa selección de Estados Unidos –quien se impuso de forma contundente a Argentina por 105 a 78–. El deseado duelo España-Estados Unidos volverá a repetirse por tercera vez en las Olimpiadas, pero esta vez un día antes de lo deseado: en las semifinales.

@azaBeroy


Con la tecnología de Blogger.