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El Chelsea prolonga la mala racha del Leicester en el campeonato doméstico

Los de Conte liquidan a los foxes con goles de Costa, Hazard y Moses



Stanford Bridge ha acogido un partido de alto nivel esta mañana, un encuentro que enfrentaba a los dos últimos campeones de la Premier League inglesa. Por un lado, el equipo local, el Chelsea, quien no supo defender el título la temporada pasada lo que le costó el puesto a José Mourinho. Del lado visitante, el Leicester, cuyo entrenador dijo bien claro al principio de la presente campaña que su objetivo es la permanencia. El dato anecdótico del partido fue el brazalete negro de los jugadores del Leicester debido a la muerte del rey de Tailandia que falleció esta semana.

El encuentro estuvo marcado por los cambios en los onces, donde Ranieri priorizó el partido que le espera este martes contra el Copenhague en Champions League dejando fuera a Mahrez, Slimani y Simpson en beneficio de Schlupp, Musa y Luis Hernández respectivamente.

El Chelsea por su parte no alineó a Willian, ni a Oscar, ni a Terry, ni tampoco Ivanovic. Conte modificó el esquema y decidió jugar con una defensa de 3 y dos carrileros. Un 3-4-3 en toda regla dando las bandas a Azpilicueta y Marcos Alonso. La ausencia de Willian se debió a su viaje a Brasil por el fallecimiento de su madre hace unos días. Fue Victor Moses quien suplió al brasileño en el once inicial. Por su parte, Óscar, Terry e Ivanovic no jugaron de partida por decisión técnica.

El público empezó muy dormido y frío pero no tardó en encenderse pues el primer gol llegó en el minuto 6 mediante Diego Costa. El hispano brasileño aprovechó la dejada en el primer palo de Matic al centro de Hazard para cazar solo en el segundo palo el balón y mandarlo al fondo de las mallas sin que Schmeichel no pudiera hacer nada para evitar el tanto. De esta manera Costa consigue su séptimo gol de la temporada en liga y se confirma así la debilidad que tiene el equipo de Ranieri a balón parado. En lo que lleva de temporada, el conjunto del técnico italiano lleva 11 goles en contra, algo que dista bastante de los números de la pasada temporada ya que al final de la misma llegó con 18.

El Chelsea comenzó a arrinconar a su rival, que más que ceder metros a conciencia como reflejo de su estilo de juego, era obligado a recular. Esto propició múltiples llegadas de los blues aunque también el Leicester tuvo algunos tímidos acercamientos a portería rival pero son ningún tiro a puerta y una sola acción de Courtois.

Los encargados de llevar el Chelsea arriba eran Hazard y Moses, los dos jugadores que más activos estuvieron en el partido. Los pocos errores en el pase y que aprovechaba el Leicester para combinar eran corregidos rápidamente por un omnipresente pero discreto Kanté.

Tan parados estaban los foxes que sus aficionados tuvieron que entonar el Come on Leicester para intentar meterlos en el partido, pero no sería tras el descanso y la charla de Ranieri cuando estos despertasen.

El Chelsea en la primera mitad dominó todo. Marcador, ritmo de juego y pelota. Una posesión del 70% frente al 30 del Leicester, digna del Barcelona de Guardiola –salvando las distancias-, así lo confirma. Frente a los blues un equipo roto cuyos delanteros habían estado prácticamente inéditos en los primeros compases y a los cuales solo llegaban despejes disfrazados de pases en largo con los que poco podían hacer.

Entorno a la primera media hora de juego el equipo visitante tuvo su mejor oportunidad del partido con un centro de Drinkwater que intercepta David Luiz para que Vardy no lo cogiese en el segundo palo, lo que hubiese sido una ocasión manifiesta de gol. El rechace pegó en la cepa del posted y estuvo milímetros de marcharse dentro.

A los pocos minutos, el 32, el Chelsea recuperó balón por mediación del serbio Matic, que envió en largo para Pedro, que desde el suelo y de espaldas, mandó el pase a Hazard que controló con fortuna. Es el propio belga quien mediante un amago se quita al portero del Leicester de encima y lo deja sobre el verde y bate a placer la portería del equipo visitante poniendo el 2-0 en el luminoso. Una jugada de bastante fortuna para los locales pero realmente merecida debido a su gran dominio del juego.


Otra de las anécdotas del partido es la presencia del entrenador de West Ham, Allan Pardew, quien a pesar de tener un partido hoy mismo frente al Crystal Palace, estaba viendo el encuentro en Stanford Brigde y analizado a los foxes contra quienes se enfrentará en la próxima jornada.

Justo antes del descanso, el Leicester disfrutó de dos córneres que ni si quiera llegó a rematar. Ranieri quiso priorizar la Champions en este encuentro y quitó a tres de sus mejores jugadores. Con la excusa de que el estableció el objetivo de la salvación, si presta demasiada atención a un solo torneo, posiblemente se encuentre en una situación crítica al final de temporada y quizás sea demasiado tarde para enmendarlo. De momento le funciona, ya que está el décimo tercero en liga, pero el técnico italiano sabe que se la está jugando.

Tras el descanso el partido fue otro. Se convirtió en un partido de la Premier League clásica, la de antaño. Idas y venidas de ambos equipos con un cambio de actitud bastante importante en las filas del Leicester. Quien se vio beneficiado de este juego fue el combinado de Conte que consiguió ampliar su ventaja en el minuto 79. Una auténtica maravilla de jugada entre Moses, que estuvo muy activo durante todo el encuentro y mereció el gol, y Chalobah quien devolvió de tacón un pase del nigeriano y fue este el encargado de batir de nuevo a Schmeichel.

Antes de todo esto, Conte había dado entrada Chalobah en el centro del campo en detrimento de Pedro –que hizo un partido bastante serio- y cambió el esquema a un 3-5-2 para parar la sangría que estaba sufriendo en esta zona y evitar que las incorporaciones del Leicester, Slimani y Mahrez, entrasen en juego. El italiano estuvo listo y con esto recuperó tímidamente el control del partido que termino con una posesión del 55% para los blues  y un 45% para los de Ranieri. Para contrarrestar el movimiento del Chelsea, Ranieri sacó a King para tener un hombre más en el centro del campo. El sustituido fue Albrighton pero no llegó a funcionar el cambio.


De esta forma, el Chelsea consigue los 3 puntos en casa con una importante victoria ante el vigente campeón y se pone quinto con 16 puntos a la espera de que jueguen el Everton ante el City en el Etihad esta misma tarde y el United en Anfield el lunes.

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