Alavs Athletic Atltico Alavs Betis Celta Deportivo Eibar Espanyol Getafe Girona Las Palmas Legans Levante Mlaga Real Madrid Real Sociedad Sevilla FC Valencia Villarreal

Los Mavericks pagan con derrotas un exigente inicio de temporada

Mal inicio de temporada de la franquicia liderada por Dirk Nowizki

No ha sido un comienzo agradable para los Dallas Mavericks, que rápidamente se encuentran en el ojo de la tormenta con tres derrotas consecutivas para empezar la temporada. De hecho, es su peor inicio de los últimos cinco años. Con Dirk Nowitzki fuera en los dos de tres encuentros, a los Mavs todo se les hizo cuesta arriba. A pesar de estar lejos de consolidarse en el lugar que pretenden en la Conferencia del Oeste, han demostrado personalidad para nunca darse por vencidos en los partidos que estuvieron en desventaja.
"No somos los Golden State Warriors, ni los Cleveland Cavaliers, ni los San Antonio Spurs, pero somos un muy buen equipo", declaró Wesley Matthews luego de la ajustada derrota en el último segundo de Dallas ante Houston por 93-92. Si bien los Mavs han enfrentado a rivales de buena calidad, Rick Carlisle demostró su maestría al mantener la competitividad a pesar de no contar con su máxima figura.

La temporada ha puesto rápidamente a prueba a estos nuevos Mavericks, que además sufrieron la inesperada baja en dos juegos consecutivos de Dirk Nowitzki, especialmente en el costado ofensivo. "Somos un gran equipo defensivo, siempre y cuando yo esté fuera", bromeaba el ala pivot alemán el mes pasado. Y Nowitzki ha tenido razón porque Dallas ha limitado a Houston, uno de los mejores equipos ofensivos, a un 45% en tiros de campo promediando ambos encuentros. Sin embargo, los Mavs han extrañado a Nowitzki en el costado ofensivo. El líder de la franquicia, mientras Harrison Barnes se adapta al sistema de Carlisle y Matthews atraviesa algunos momentos irregulares, se mantiene como la principal carta ofensiva y, en estos dos choques en los que estuvo ausente ante los Rockets, a los Mavericks les costó mantener un constante ritmo anotador. Tal es así que los Mavs sufrieron incoherencias en ataque y algunas posesiones vacías en las que el reloj de 24 segundos los terminaba ahorcando.

La estadística devastadora para Dallas en estos tres primeros partidos ha sido el escaso tiempo que han estado por delante en el marcador. Tan sólo ocho minutos de de los 149 que han jugado hasta el momento. Indiana y Houston, equipos de talento similar, han estado por encima de los Mavericks en el marcador durante gran parte de sus respectivos encuentros, por lo que Dallas siempre tuvo que venir de atrás para emparejar los juegos. Como si esto fuera poco, durante gran parte de noviembre el calendario será aún más duro para los texanos. Más de la mitad de sus partidos los jugarán fuera del American Airlines Center y, además, tendrán enfrentamientos contra Golden State, Cleveland, San Antonio y Los Ángeles Clippers, algunos de los equipos que iniciaron la temporada con el pie derecho.

Lo positivo para Dallas ha sido el progreso de Barnes luego de unos números devastadores y poco esperanzadores en la pre-temporada. Si bien el alero de 24 años tuvo poca participación en la última derrota frente a Houston, ha demostrado su potencial firmando la mayor cantidad de puntos de su carrera en apenas en su segundo partido oficial. Su confianza ha crecido notablemente desde aquel disparo de tres puntos que envió el choque inicial ante los Pacers a tiempo suplementario. Wesley Matthews, por otro lado, sigue sorprendiendo en el costado defensivo con un incansable sacrificio ante la estrella rival, mientras todavía busca consistencia en ataque y mayor precisión en sus disparos con el arco y flecha. La clave para Carlisle será controlar cuidadosamente los minutos de sus titulares para mantenerlos sanos. Deron Williams y Andrew Bogut, ambos con un pasado afectado por las lesiones, son piezas fundamentales que deben permanecer en cancha en los momentos determinantes.

Para Dallas las victorias ya llegarán. A pesar de este irregular comienzo de temporada, todavía no es hora de preocuparse, aunque sí hay ciertas alarmas encendidas por las dos derrotas consecutivas ante Houston. Con la alta competitividad que hay en la Conferencia del Oeste, los Mavericks no pueden dejar pasar otra semana sin victorias. Sin embargo, es cierto que demostraron personalidad, coraje y determinación para luchar ante equipos peligrosos, pero nuevamente no ha sido suficiente. ¿Podrán ganar este tipo de partidos ante rivales directos cuando más importe? En este exigente mes noviembre tendremos la respuesta.


@Joacocarrascal


Con la tecnología de Blogger.