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Menos rajar y más trabajar

El Real Madrid disgustado con la actitud de James 


Todos gritan, la alegría rodea el ambiente, la euforia desborda por el vestuario. Todo es felicidad, júbilo por haber ganado el Mundial de clubes. Titulo que convierte al Real Madrid en el mejor equipo del mundo, otorgándole no solo prestigio, sino también una etiqueta dorada que demuestra lo que muchos ponían en duda: el Madrid siempre ha tenido la marca de campeón.

Un equipo ganador que no cuenta con James, un colombiano que apuntaba a estrella  y que le costó al combinado blanco más oro que el que tiene el trofeo de la competición conquistada recientemente. El único jugador que no estaba contento en la celebración, el que no esta disfrutando viendo a su equipo ganar. No por falta de compañerismo, sino por el hecho de el Madrid gana, y sin su intervención.

Una desesperación que ha estallado, ha dicho basta, y no de la mejor manera, hablando de tú a tú con su entrenador en el despacho, sino delante de los micrófonos mientras sus compañeros festejaban el logro, el premio de haber conquistado el mundo. James convirtió un momento de felicidad y celebración en un funeral, en su caída como jugador del Real Madrid. Aprovechó el momento menos oportuno para rajar, para mostrar sus sentimientos, una falta de tacto evidente por su parte. Ya que de la misma manera que en un día funesto ninguna persona se atreve a hacer un chiste o utilizar cualquier objeto de sátira, en un instante de alegría como he dicho es innecesario manifestarse de esa manera. Hay que saber escoger el momento, no vale soltarlo en cualquier situación. Se debe tener en cuenta el contexto en el que uno se encuentra para hacerlo, escoger el tiempo idóneo cuando sea necesario.

En el caso de James, creo que no era el  momento ni el lugar. Si hubiera sido un hombre, este habría hablado con Zidane personalmente para exponerle su situación,  puede que lo haya hecho, pero ahora este ha quedado como un autentico traidor. Un embustero que ha jugado con su entrenador, ha perdido la confianza que este podía tener con él.  Zidane ha demostrado en más de una ocasión que para el no hay nombres, solo existe el merito, si juegas bien y entrenas de la misma manera tendrás tu oportunidad. Asensio y Kovacic así lo atestiguan. Jugadores que pese a no contar con minutos en un principio, estos aguantaron, fueron fuertes y no hablaron ante los micrófonos, lo hicieron con el balón de los pies, jugando al fútbol y dejándose la piel cada minuto, no solo en los partidos, también en los entrenamientos. James tendría que haberles emulado, rajando menos y trabajando más. Hablar no fuera sino dentro del campo.


@Brugos8


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