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A vueltas con Cousins

El pivot, reciéntemente traspasado a Pelicans, formará una pareja interior de lujo con Anthony Davis

DeMarcus durante su presentación
Con cara de sorpresa. Así nos quedamos todos, incluido el propio jugador, al conocer el bombazo de la temporada: DeMarcus Cousins es nuevo jugador de New Orleans Pelicans hasta, al menos, 2018. El shock ha durado unos días y la resaca parece haber pasado, aunque muchos se siguen haciendo preguntas y siguen haciendo cábalas sobre cuál puede ser su impacto tanto en el róster como en el propio juego del equipo (algo que efectivamente va a cambiar).

Aunque sí es cierto que esto haya supuesto una sorpresa, lo que no lo es ni lo ha sido en ningún momento (y más después de las continuas "idas de olla" del pívot) es la intención que había en dejarlo marchar y todo ello pese a la insistencia de Divac en negar este hecho, cuando se llegó a afirmar que no sólo continuaría en Sacramento, si no que renovaría. 

Pero se consumó el traspaso y las piezas han cambiado de bando de la siguiente manera:
Pelicans, por una parte, recibe a DeMarCus Cousins y Omar Casspi; mientras que, por otra parte, los Kings han obtenido a Buddy Hield, Tyreke Evans y Langston Galloway, así como las rondas del draft de los Pelicans de este curso (la primera volvería a Pelicans en caso de estar entre los 3 primeros, es decir, es un TOP3 protegido).  

Prácticamente, nadie comprende cómo los Kings han permitido este cambio, pues es evidente que lo recibido no satisface ni cumple con ningún objetivo y todo suena a derrota. Hablamos de que han "regalado" a Cousins a cambio ¿de qué? de un buen jugador como Evans (que tiene problemas continuos con las lesiones y que vuelve a la que fue su casa, aunque con una perspectiva totalmente distinta), Galloway (a quien parece que cortarán) y unas rondas del draft que distan mucho de ser interesantes (a no ser que haya uno de esos famosos robos) pues parece muy complicado que Pelicans no queden, como mínimo, novenos. En cualquier caso, quizás los dos grandes motivos que han decantado la balanza a favor de este traspaso sean, por un lado, las ganas que tenían de desprenderse de un jugador como Cousins (ya que dan por finalizado el proyecto en torno a él) y el interés casi obsesivo del propietario de Kings por Buddy Hield, al que ve como otro "nuevo" Curry. No obstante, la perspectiva para este equipo es muy negra, pues comienzan otra reconstrucción sin haber llegado a nada y, sobre todo, sin una sensación real de ir por ningún camino seguro. Todo parece hecho por una persona que se mueve por impulsos y sin dejarse aconsejar por aquellos que saben de esto. Hield está siendo una decepción, aunque quizás ahora pueda crecer dada la poca presión que tendrá el equipo por jugar a nada que no sea ir hacia abajo. 

Pero lo más interesante se encuentra en New Orleans. Ahí vamos a tener la posibilidad de ver a dos de los interiores más talentosos de toda la liga. En efecto, la dupla Cousins-Davis nos puede dejar noches espectaculares y también gloriosos para una franquicia que empezaba a perder la esperanza por crecer, ya que la sensación de estancamiento hace tiempo que dejaba de ser un rumor. Realmente, la operación presenta más beneficios que desventajas para esta franquicia, toda vez que la estancia de Cousins tiene fecha de caducidad salvo un giro inesperado de los acontecimientos (su agente ya anunció que no renovaría con la franquicia a la que fuera, en caso de producirse el traspaso, a la espera de firmar un contratazo con cualquiera franquicia que quisiera contar con él). Muchas son las preguntas que, tanto expertos como aficionados, se hacen en torno al impacto que pueda tener este jugador. Personalmente, pienso que ha sido un gran acierto en todos los niveles. 

En primer lugar, todos conocen en mayor o menor medida cómo el temperamento le ha jugado muy malas pasadas a Cousins, tanto en pista como en el vestuario. Siempre se ha hablado de que esa faceta le limitaba mucho, en la medida en que un jugador que genera tanto ruido por sus continuas faltas de disciplina no terminaría nunca por dar ese paso a jugador franquicia que siempre le ha acompañado. Los números también están ahí, pues es líder tanto en faltas técnicas, como en descalificaciones por faltas, así como en expulsiones. No obstante, en su favor se habla de que, cuando ha estado centrado, con un entrenador y un ambiente que permitan evitar las distracciones y los incidentes, Cousins ha respondido. Este curso parecía más centrado, aun todavía comportándose de esa manera tan suya y, sobre todo, el gran crecimiento que vivió desde su presencia en el último Mundial, le vino de perlas para alejar, en parte los fantasmas que siempre le acompañan. Quizás New Orleans que, por cierto, se encuentra muy cerca de su ciudad natal, sea el mejor destino para él, pues supone un nuevo comienzo en donde poder compartir responsabilidades con otra estrella. De la misma manera, la combinación del carácter más dominante o temperamental de Cousins junto al tranquilo temperamento de Davis, podría ser positiva. Sobre todo para el crecimiento como líder del segundo. Quien debe empezar a aprender a imponerse como lo que se espera de él, con liderazgo. 

En segundo lugar, el apartado estadístico es, sin lugar a dudas, el apartado que más ilusiona en New Orleans. Se juntan dos de los cinco máximos anotadores de la liga y dos de los tres únicos que están por encima de los 25 puntos y los 10 rebotes por partido (el otro es Westbrook), algo que puede suponer una cantidad de puntos y dominio ofensivo que permita a este equipo llegar a ser una amenaza real y luchar por estar arriba. Es más, como dato curioso, sólo dos jugadores en la historia han sido traspasados a estas alturas de la temporada promediando unos números similares al pívot: Chamberlain e Iverson. Sin duda, son muy buenas noticias el que un equipo presente semejantes armas por dentro, toda vez que empezamos a ver que el peso recae en las habilidades típicas de los "bajitos". 

Aquí llega la tercera razón, la habilidad de ambos puede suponer un salto cualitativo, ya que no son idénticos, en la medida en que ambos tienen capacidades que le dan ventaja respecto a otros pívots. Cousins encabeza a la nueva ornada de interiores completos. Tiene buena mano tirando alejado del aro, tampoco se queda atrás a la hora de mover el balón y entender el juego y, por si fuera poco, todo lo acompaña con ese físico. Davis, por su parte, tiene esos brazos tan largos que siempre le dan ventaja respecto a los defensores, sin olvidar la rapidez en sus movimientos y la inteligencia con la que los ejecuta. Pese a que ninguno de los dos siente demasiada simpatía por jugar de 5 es cierto que la presencia de estos dos jugadores es un verdadero quebradero de cabeza para cualquier defensa (muchas ganas de verlos contra equipos que sean débiles en ese aspecto, como los Warriors), pues son dos amenazas muy difíciles de cubrir si se emplean a fondo. De esta manera, si consiguen también implicarse en defensa... estamos hablando de un impacto y trascendencia en el juego que puede dar mucho de lo que hablar. Gentry se estará frotando las manos con la cantidad de posibilidades de combinación que posee. Es cierto que este traspaso ha descompensado algo al roster, pero este desequilibrio es un riesgo que hay que tener en cuenta y permitirá, antes de cerrarse el mercado, seguir desprendiéndose de fichas y adquiriendo otras que puedan encajar mejor. Se ha perdido presencia en la dirección a cambio de ganar músculo. Saturación en la posición de pívot a cambio de debilitar la posición de base. No obstante, la salida de varios jugadores (cuentan ahora con más de 4 pívots) y la contratación de aquellos que se encuentran libres, con contratos de 10 días o jugadores que no tienen compromiso con otros, puede ayudar a dar este paso. Asik sería el principal damnificado en este intento de reconstrucción exprés, al ser más mayor que Alinça y cobrar más que él y que, probablemente, estaría acompañado en la rampa de salida por Terrence Jones, pues también vería reducir drásticamente sus minutos en cancha. En la parcela exterior, la más perjudicada, como digo, habrá que ver qué sucede, pues es ahí en donde las contrataciones al menos hasta final de temporada, a la espera de ver qué pasa en verano y viendo poco factible la contratación de otro jugador de perfil alto en lo que queda de mercado, necesita una remodelación importante. Suenan veteranos como Cook, Josh Smith o Stephenson), aunque Hill, Moore o Frazier deberán dar un paso hacia adelante para no dejar sólo al que será ahora el gran referente: Jrue Holiday  

En cuarto lugar, La llegada de Cousins coloca en el escaparate a Pelicans, a la hora de convencer a otros jugadores de unirse o continuar. Aquí interesa lo que pueda hacer Holiday que, de firmar una gran temporada, podría pensarse si marcharse, dependiendo de lo que le ofrezcan por renovar y también dependiendo de si la presencia de la franquicia en la postemporada es cosa de un día o algo más frecuente. New Orleans tiene que ser inteligente y pensarse muy bien sus movimientos: o invertir en conformar un equipo competente o desarmarlo. Teniendo en cuenta que Cousins ya anunció que no renovaría con el club al que fuera traspasado, debemos mencionar que hay tiempo todavía para convencerle. A favor de esto hablan esa posibilidad de ser habituales en PO, la llegada de algún que otro buen jugador que ayude a mejorar y equilibrar el roster, la posibilidad de mantener este nuevo Big Three y, sobre todo, que este equipo nunca ha tenido problemas con sobrepasar el límite salarial. A ello se une el nuevo convenio firmado, que le permitiría firmar un nuevo contrato a su nueva estrella a razón de 179 millones por 5 años. Y eso, teniendo en cuenta que ha dejado de percibir 30 millones de extensión si hubiera renovado con Kings, debido a la cláusula de veterano, que elevaría su salario a los 200 millones (otra de las razones que sonaban como motivo para largarlo de Sacramento). 

La última de las razones que me ayuda a considerar este como un buen traspaso es que, pese el correspondiente tiempo que necesitará Cousins para ganar algo de química con sus nuevos compañeros y la asimilación de las órdenes de Gentry, está claro que apostar por los actuales Pelicans es hacerlo por el caballo ganador. Parece que sólo la octava posición, salvo hecatombe mayor de uno de los siete primeros, es la única disponible para estar en PO, y se encuentra actualmente a 2,5 partidos de diferencia. Por delante de ellos se encuentran los Nuggets (actuales octavos), los Kings y los Blazers. No obstante, la llegada del pívot hace que las opciones de estos aumenten drásticamente si valoramos lo que un traspaso así puede hacer en el apartado emocional. Los Kings ya no son rival pues han dejado claras sus intenciones con el traspaso y su misión ahora será caer hacia las últimas posiciones de la clasificación, los Blazers a día de hoy se encuentran inmersos en rumores que hablan de la marcha de Lillard a Bucks a cambio de Jabari Parker, aunque su temporada está siendo desastrosa debido a los continuos altibajos. Sin duda, todo son posibilidades para los de New Orleans.

Sólo el tiempo nos dirá qué sucede con esta nueva relación. Lo que sí que esperamos es que las lágrimas de despedida que a Cousins se le escaparon en su última rueda de prensa en Sacramento pasen a serlo de alegría en su nueva andadura. Estaremos atentos ante dicho suceso. 


@AntonioPueyo


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