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España se impone al infierno turco (73-56)

Ricky Rubio anotó 15 puntos y fue determinante en la victoria del combinado español

Ricky Rubio ante la intensa defensa turca / Fuente: FEB



Eurobasket-Octavos de final

España73
Turquía56
Ficha técnica
España – 73 (19+14+16+24): Gasol. P (11), Rodríguez (11), Navarro (8), Rubio (15), Gasol. M (10), Hernangómez. W (2), Sastre (2), Vives (-), Oriola (2), San Emeterio (4), Hernangómez. J (8).

Turquía – 56 (10+15+18+13): Veyseloglu (4), Balbay (0), Guler (2), Osman (8), Hersek (0), Erden (6), Mahmutoglu (10), Aldemir (0), Sanli (4), Korkmaz (20), Sipahi (2), Koksal (0).
La selección española, tras superar la primera fase con escasas dificultades, llegaba a Turquía para enfrentarse a la anfitriona en el primer duelo a todo o nada. Y es que en octavos de final ya no sirven los resultados que se obtuvieron durante la primera semana de competición, quedando así en el olvido los impresionantes +39 ante Montenegro, +37 ante República Checa y +41 ante Rumanía, el sufrido +6 ante Croacia o el histórico +23 ante Hungría, encuentro el que Pau Gasol se convirtió en el máximo anotador de la historia de los Europeos.

La hora de la verdad había llegado para el combinado nacional y la primera gran batalla pasaba por sobrevivir al infierno turco, y así fue. España no se achicó ante los cánticos de miles de aficionados turcos y supo sobreponerse a una Turquía que siempre estuvo muy cerca en el electrónico.

El seleccionar Sergio Scariolo alineó a un quinteto de gala para empezar el encuentro: Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro, Fernando San Emeterio, Pau Gasol y Marc Gasol. Un quinto que sirvió para tomar la delantera gracias a un triple de Rubio y una canasta de Navarro. Además, la férrea defensa española y la sobrecarga de faltas personales de los interiores del combinado turco puso en más de un aprieto a los hombres de Ufuk Sarica. No obstante, la tranquilidad para los españoles duró poco, y es que Turquía empezó a mostrar su ferocidad en ataque de la mano de Sanli y Sipahi (7-6).  Un buen juego en ataque que de poco sirvió, ya que en defensa sus hombres importantes cometieron demasiadas faltas personales y concedieron hasta seis tiros libres casi consecutivos. De este modo, España finalizó el primer cuarto con una ventaja de 9 puntos (19-10).

España empezó el segundo periodo algo dubitativa en ataque y es que la implacable defensa turca no permitía que los hombres de Scariolo mostraran su rápido y espectacular juego ofensivo. Pau Gasol, Willy Hernangómez y Joan Sastre consiguieron desatascar el juego con rápidos movimientos de balón y algunas canastas que deleitaron al público. Sin embargo, esas buenas jugadas duraron únicamente unos instantes y Turquía aprovechó para acercarse al marcador. De hecho, un total de 10 puntos de Korkmaz y un triple de Osman situaron a la peligrosa anfitriona a tan solo 4 puntos en el electrónico a falta de dos minutos para el descanso (29-25). España necesitaba reaccionar y lo hizo de la mano de los veteranos. Por su parte, Juan Carlos Navarro encestó una canasta muy necesaria para cerrar algunas heridas. Poco después, y sobre la bocina, el chacho Sergio Rodríguez hizo magia para deshacerse de su rival y enchufar una canasta que apagó momentáneamente las alarmas. El encuentro se fue al descanso con un 33-25 en el marcador favorable al combinado español. 

El tercer cuarto tardó en tener protagonistas y es que, transcurridos dos minutos de juego, ningún jugador había conseguido encestar. El combinado turco fue el primero en mover el electrónico gracias a un triple de Osman. Por su parte, España ya no era el temible y arrollador equipo que fue durante la primera fase. Los nervios estaban a flor de piel, los fallos se sucedían uno tras otro y la defensa hacía aguas. Los jugadores turcos, recordando las lecciones de sus entrenadores de cuándo eran pequeños, dieron una auténtica clase magistral de cómo ganar las espaldas a sus defensores, y es que los españoles no supieron ponerle remedio a sus errores defensivos. Así, los jugadores a las órdenes de Sarica se acercaron peligrosamente al luminoso, aunque algunas canastas de los hermanos Gasol y Navarro, así como un triple sobre la bocina de Rodríguez evitaron el desastre (49-43).

Restaban 10 minutos de encuentro, y España era consciente de que iba a vivir un auténtico infierno. La selección anfitriona mantenía con vida sus esperanzas gracias a los puntos de Korkmaz, que acabó el encuentro con un total de 20 puntos en su casillero personal. Sin embargo, España volvió a ser España o, más bien, una España que podía y puede presumir de contar con la implacable dupla de Sergio Rodríguez y Ricky Rubio a los mandos. Rubio, aquel niño que con 17 años, ocho meses y 28 días debutó con la absoluta y que registraba un pobre porcentaje de tiro -no llegó al 30% en lanzamiento exterior en ninguno de los campeonatos disputados-, derribó la resistencia turca desde la línea de 6'75. El base de El Manou encestó un total de tres triples, dos de ellos en los minutos decisivos, para firmar un 48% de acierto en lo que va de campeonato y llevar a España en volandas hacia la victoria. De este modo, España venció por 73-56 a la temible anfitriona y jugará el próximo martes 12 los cuartos de final ante Alemania, que venció a Francia por 84-81.

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