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Gordon le dio el triunfo a Houston sobre Philadelphia (105-104)

En un emocionante partido los Rockets se hicieron con la victoria en la última jugada gracias a un triple del escolta

Foto: Olimpo Deportivo

Si hay un pabellón que sabe de tristezas en la NBA, es el de los Philadelphia 76ers. Desde hace unos años cada temporada parecen condenados a arrancar con record negativo y ser de los primeros conjuntos en decirle adiós a cualquier posibilidad de playoffs. La llegada de varios talentos nuevos hacía suponer un arranque esperanzador. Bajo esa premisa jugadores, dirigencia y seguidores se han planteado el inicio de algún grande, algo a lo que llaman “the process”, en clara alusión a Embiid. 

Sin embargo parece que ese proceso no termina de arrancar del todo. La noche de por sí se presentaba en desventaja: Markelle Fultz su nueva estrella vía draft no estaba disponible por lesión. Del otro lado uno de los mejores cuadros, hombre por hombre, de la liga. Con la conocida ausencia de CP3, los Rockets plantaron pelea desde el principio. Los dos primeros cuartos fueron parejos, ningún equipo logró sacar una amplia diferencia y estuvieron alternándose en el score. Así al final de la primera mitad los Rockets sacaron una tibia ventaja y se fueron al descanso 56-54.

En el tercer cuarto los Sixers sorprendieron y rápidamente sumaron una racha de 11 puntos. Los Rockets no veían la forma de anotar con tiros de campo y la sequía se alargó por más de 4 minutos. Cuando la preocupación era evidente en el banquillo de los visitantes, Embiid dilapidó sendas oportunidades de alargar la diferencia, a jugada seguida perdió el balón ante la marca de Black. Del otro lado Gordon (29p, 4r, 5a) comenzó a carburar y obtuvo 2 faltas de 3 puntos en un par de jugadas que evidenciaron que la ingenuidad es una de las características de Philadelphia. Al final del tercer cuarto el marcador fue 80 a 79 a favor de los dueños de casa.

En el último cuarto Philadelphia repitió la receta y nuevamente consiguió una racha, esta vez de 8 puntos, para continuar al frente del tanteador. Otra vez la falta de experiencia le cobró factura a los Sixers que vieron como James Harden (27p, 3r, 13a) empezaba de a poco a reducir esa diferencia. Ni siquiera el magistral partido de JJ Redick (22p, 5r, 4a) permitió que los Sixers llegaran a tener tranquilidad. Con todos y errores de principiantes, Philadelphia llegó a la penúltima jugada con 2 puntos arriba y posesión. Tan solo debían buscar el tiro de gracia pero entre Simmons y Bayless no lograron lanzar y perdieron el balón con 06.4 segundos para el final. Entonces sucedió lo que suele suceder en estos casos: un último tiro que hecha por la borda el esfuerzo de toda una noche. A Gordon no le tembló el pulso y con el sonido de la bocina como música de fondo, convirtió de 3 y el partido finalizó. Los Rockets continúan dando motivos para pensar que será uno de los grandes contendores de esta temporada, mientras que los Sixers se parecen a sus ascendientes, más de lo que ellos piensas.

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