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No dejes a un Grizzlie que utilice su grind (101-105)

Con Marc (19 ptos-6 reb) a la cabeza, los Grizzlies forjaron la quinta victoria consecutiva en el FedEx Forum de Memphis 

Foto: LaSexta

Tyreke Evans (18 ptos-9 asis), manteniendo su temporada de reafirmación, y la increíble actuación en los instantes finales del novato Myke Henry (12 ptos, 4 robos, y +12 con él en pista), acompañado de un perro viejo como Chalmers (17 ptos), fueron de vital importancia para batir a los Sixers con dos claves que en la previa de Grizzly Bear Blues, un medio local, se alzaban por encima de todo: una alta presión para provocar pérdidas y la inexperiencia que muestra Philly para controlar el partido cuando tiene una amplia ventaja, y más estando sin JJ Redick.

Parece que habían visto el partido antes, porque estas dos máximas fueron las que decidieron en los instantes finales un partido que había llegado a la mitad del tercer cuarto con un gran dominio de los visitantes, que estaban protagonizando el encuentro a base de francotiradores. Uno en especial: Timothe Luwawu-Cabarrot (20 ptos), que conseguía su season-high ya antes del descanso al que llegaba con 17 puntos (5 de 6 en tiros de tres). Al francés se sumaban desde el perímetro el acierto del croata Dario Saric, con 3 de 4 en triples y un 22-10 final con el que firmaba un gran partido; y el forward todoterreno Robert Covington, que aportó 18 insuficientes puntos, junto a seis rebotes y jugadas defensivas marca de la casa. Muy diferente fue la aportación del small forward diestro de Cannes, que simplemente se limitó a anotar seis triples y fallar dos (sendos airballs estrepitosos). Joel Embiid conseguiría otro doble-doble (15 ptos- 14 reb) para la causa, pero siendo estos números poco influyentes, y sobre todo sobrepasados por nuestro pívot nacional que sigue dando guerra y defendiendo a capa y espada la elástica de Memphis con una inteligencia y tesón a la altura de muy pocos. Marc desquició al pívot estrella camerunés en múltiples ocasiones provocando que perdiera muchos balones y defendiendo acciones finales con un éxito rotundo.

Las pérdidas: cuatro de Simmons (6 ptos-7 asis, y la sensación de que su tiro más allá de la pintura cada vez pinta peor), Saric, Embiid y McConnell (nefasto esta vez con un plus/minus negativo en 15 puntos), y tres para Covington y Luwawu-Cabarrot; la horrible manera de llevar el partido con ventaja, como ya vaticinaban los medios locales; y los 14 robos de balón del conjunto azul, que sumados a las 23 pérdidas de 76ers provocaron que Memphis lograra anotar un total de 39 puntos tras recuperación (por solo 11 de Philadelpia), fueron los factores que alteraron el producto.

Y para el postre, la figura de Myke Henry en números: 12 puntos (3 de 5 en tiros de tres y un mate que se ganó al respetable del FedEx), 2 asistencias y 2 rebotes, 4 robos, y un +12 cuando estaba en pista. Para agenciarse todo esto -cuando solo había disputado anteriormente un partido en el que no anotó ningún punto en 14 minutos y solo aportó un rebote y una asistencia, junto con dos pérdidas- simplemente necesitó 16 minutos. Fue el jugador diferencial que estuvo al pie del cañón justo cuando más lo necesitaba su equipo, que estaba llevando a raja tabla su estilo grindero de juego utilizando a Tyreke Evans como si fuera el tan añorado Conley. Esta actuación del novato de la universidad de DePaul le valió el reconocimiento de todo el mundo y hasta la entrevista final de los medios estadounidenses en la que radiaba alegría e incredulidad por su actuación. Ojalá que no sea la última para que ayude a Marc y al resto del joven equipo a limpiar, durante lo que resta de temporada, la imagen de unos Memphis Grizzlies que sin Mike Conley están siendo un despeñaosos constante. 

Gran remontada en casa ante estos inexpertos Sixers, que se van a llevar una buena dosis de cabreos y charlas de Brett Brown para que forjen su inteligencia en el juego, y traten de lograr cerrar partidos sin evidenciar tanto sus puntos débiles.
The grind still alive.

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