Alavs Athletic Atltico Alavs Betis Celta Eibar Espanyol Getafe Girona Huesca Leganés Levante Rayo Vallecano Real Madrid Real Sociedad Sevilla FC Valencia Real Valladolid Villarreal

Arsenal 2-0 Chelsea: Londres se viste de rojo y el Arsenal se acerca a los puestos Champions

Un Chelsea poco vertical demuestra su falta de pegada ante los de Emery, que controlaron el partido en todo momento

Foto: Marcador


Premier League-Jornada 23

Arsenal2
Chelsea0
Ficha técnica
ArsenalLeno; Bellerín (Elneny, 72’), Sokratis, Koscielny, Kolasinac; Torreira, Xhaka; Ramsey (Maitland-Niles, 68’), Guendouzi, Aubameyang; Lacazette (Iwobi, 67’)

ChelseaKepa; Azpilicueta, Rüdiger, David Luiz, Marcos Alonso; Kanté, Jorginho, Kovacic (Barkley); Pedro (Hudson-Odio, 80’), Hazard y Willian (Giroud, 68’)

Goles: 1-0, Lacazette (14’); 2-0, Koscielny (39’)

Árbitro: Anthony Taylor. Tarjetas amarillas: David Luiz y Barkley

Incidencias: Emirates Stadium
Necesitaban ambos clubes londinenses la victoria, los “blues” para asentarse entre los cuatro primeros y mantener las distancias con United -que viene pisando muy fuerte- y Arsenal, y los locales para seguir en la carrera y no descolgarse. Tanto Sarri como Emery propusieron un esquema 4-3-3, aunque en el caso del Arsenal Ramsey actuó casi como mediapunta por detrás de Lacazette y Aubameyang. Hazard volvió a ocupar la posición de falso 9, mientras Giroud esperaba sentado en el banquillo.

Comenzó el encuentro y el Arsenal mostró sus cartas desde la primera jugada. Emery decidió tirar la línea de presión muy arriba sabiendo que el Chelsea iba a intentar sacar el balón jugado desde atrás. La agresividad de sus jugadores de ataque y, sobre todo, la intensidad en el marcaje de Xhaka y Ramsey sobre Jorginho, el director de juego de los “blues”, surtieron efecto y a los visitantes les costó saltar esa primera línea de presión. Por si fuera poco, el Arsenal dispuso de numerosas jugadas a balón parado para inquietar la portería de Kepa, obligándolo a intervenir en varias ocasiones en los primeros minutos. En uno de los saques de esquina de los que gozó el equipo local llegó el primer tanto del encuentro, obra de Lacazette. Tras sacar en corto, Bellerín puso un balón al primer palo que casi no cogió vuelo y el francés lo mató, se revolvió entre varios defensas rivales y la puso en la escuadra. Él se lo guisó y el se lo comió.

Tras el 1-0, la presión del Arsenal no cesó, pero el Chelsea fue, poco a poco, logrando salir de su mitad e instalándose con todos sus futbolistas, excepto Kepa, en campo rival. Sin embargo, el planteamiento de Emery fue muy inteligente y, sabiendo de la fragilidad defensiva que su equipo venía mostrando en partidos anteriores -contra el Liverpool, por ejemplo-, decidió juntar sus líneas y bascular de un lado a otro una vez el Chelsea asentaba su dominio posicional más allá de la línea divisoria. Por su parte, los visitantes comenzaron a mover el esférico, pero la poca presencia de Hazard entre líneas debida a la ausencia de un delantero que ejerciese de referencia provocó que las llegadas al área fueran muy escasas. Solo David Luiz rompió la monotonía del juego de su equipo con algún envío en largo a espaldas de la defensa, uno de ellos con gran peligro que casi acaba en el empate de Pedro. La gran presión sobre la figura de Jorginho fue clave durante los 90 minutos. Los locales, por su parte, buscaron la contra aprovechando la impresionante velocidad de Aubameyang y la calidad y el gran criterio que Lacazette estaba mostrando sobre el terreno de juego. Además, lograron salir con claridad ante la gran acumulación de jugadores en campo rival del Chelsea y forzaron muchas jugadas a balón parado. En una de ellas, cerca del descanso, Torreira puso el balón pasado y este le quedó botando a Sokratis en el pico del área, que lo metió a la olla con el exterior encontrando el remate con el hombro de su compañero en la zaga, Koscielny, que perforaba las mallas defendidas por Kepa sin ningún marcador cerca. Aún tendría el Chelsea tiempo para estrellar un balón en el palo en la que sería su ocasión más clara del partido, a remate de cabeza de Marcos Alonso. Llegó así el descanso con el Arsenal teniendo el encuentro y el marcador totalmente bajo control.

El guion siguió siendo el mismo durante toda la segunda mitad. El Chelsea, dominador, cada vez más, con el esférico, no mostró signo alguno de verticalidad. Jorginho, Kanté y compañía intentaron mover a los “gunners” para encontrar alguna grieta en el gran bloque defensivo montado por Emery. Sin embargo, el ritmo de circulación era muy bajo, Hazard seguía sin aparecer entre líneas y el enorme partido firmado por Sokratis y Koscielny evitaba cualquier tipo de peligro para Bernd Leno. De los hombres de ataque del Chelsea, solo Pedro se atrevió con alguna conducción un poco más agresiva, pero con pocas consecuencias. Los locales, cediendo totalmente la posesión del balón a los de Sarri, demostraron tener el partido controlado en todo momento. Además, Lacazette desahogaba a los suyos de vez en cuando bajando a recibir cerca del medio del campo y mostrando una inmensa calidad y clarividencia con el esférico. De hecho, todo el Emirates se sorprendió cuando Emery lo sustituyó en el minuto 68. Junto a él se retiró Ramsey, que también estaba firmando un gran encuentro, ensuciando la salida de balón de Jorginho y participando mucho y muy bien en la media punta.

Más tarde que pronto llegó el cambio que necesitaba el Chelsea desde hacía ya varios minutos. Giroud ingresó en el terreno de juego, pero nadie lo notó, ya que sus compañeros casi no aprovecharon su presencia en los veinte minutos de los que dispuso el campeón del mundo francés. A partir de ese momento, poco que destacar en cuanto al juego. El marcador no se movió hasta el final, el Chelsea no logró inquietar en ningún momento a Leno y lo único relevante en esos veinte últimos minutos fue la lesión de rodilla de Bellerín, que no tiene buena pinta a falta de pruebas médicas.

El 2-0 definitivo permite extraer conclusiones muy positivas para el Arsenal y no tanto para el Chelsea. Los “gunners” se resarcieron de las últimas actuaciones con un altísimo nivel defensivo, como un bloque compacto y no como líneas separadas, como sucedió hace unas semanas contra el Liverpool. Además, demostraron que cuentan con aquello que más necesita el Chelsea en estos momentos: dos puntas de alto nivel y con olfato goleador. No es de extrañar que Sarri haya reclamado a Granovskaia, la directora deportiva de los “blues”, la contratación de un delantero centro lo antes posible. Por el momento se tiene que conformar con Giroud y con Hazard como falso 9, que deja tras cada actuación más claro que la posición en la que es uno de los mejores futbolistas del mundo no es esa. El Chelsea permanece cuarto en la clasificación de la Premier League con 44 puntos, alejándose cada vez más de la cabeza de la tabla, mientras que un renacido United y el Arsenal se acercan cada vez más, acechando esa cotizada plaza en puestos Champions. Esta noche Londres se viste de rojo.

Con la tecnología de Blogger.