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El Real Madrid sufre para imponerse al EA7 Milán (94-89)

El conjunto madridista ha tenido que emplearse a fondo para derrotar a un Milán con mucho que ganar y poco que perder. El cansancio tras jugar cuatro partidos en ocho días es una de las causas principales de este desgaste físico, bien resuelto en el aspecto ofensivo

Luka Doncic supera a Mantas Kalnietis en una jugada del partido - Foto: Euroleague


El Real Madrid ha logrado este viernes su quinta victoria consecutiva en Euroliga, o lo que es lo mismo, pleno absoluto en lo que va de año tras doblegar en un ajustado y complicado encuentro al Olimpia de Milán. Los de Laso logran con este triunfo consolidarse en el liderato de la Euroliga con 15 victorias por tan solo 5 derrotas.

El choque comenzó con un ambiente bastante frío en las gradas y sobre el parqué. La ingente cantidad de partidos que acumulan los madrileños en las últimas semanas obliga al técnico blanco a dosificar minutos entre sus jugadores y no apretar a fondo el acelerador desde el salto inicial. Por su parte, los aficionados merengues que suelen aportar calor a sus jugadores también se mostraron algo apagados en los primeros compases. Jugar contra el penúltimo de la clasificación viniendo de una notoria racha ganadora genera siempre una confianza y relajación que puede provocar algún que otro susto como así fue.

En el primer cuarto no se produjo ningún aspecto a destacar sobre la pista más allá de un nuevo triple en el último segundo de posesión por parte de Sergio Llull en uno de los ataques del Madrid. Los primeros diez minutos se desarrollaron como si de una pachanga de entrenamiento se tratase. El intercambio de canastas fue constante gracias a los desajustes defensivos de ambos clubes, lo que permitió alcanzar una puntuación elevada al término del cuarto: 22-18. El cada vez mayor entendimiento de Llull con el mexicano Ayón nos dejó algunas de las mejores jugadas de los merengues, mientras que en el lado italiano, Dragic y Simon pusieron en apuros a la defensa madridista con una buena eficacia en el tiro exterior.

En el segundo periodo el partido continuó por la misma senda anotadora. Los intentos de ambos técnicos por ajustar sus defensas cayeron en saco roto y el público pudo seguir disfrutando de un festival ofensivo agradable a la vista del aficionado. Doncic volvió a brillar a pesar de los achaques físicos que acumulaba en los últimos días y desplegó toda su artillería en ataque, alcanzando los ocho puntos, así como en defensa con dos tapones espectaculares en la pintura. Pese al buen hacer ofensivo del Real Madrid tanto en el tiro exterior de la mano de Carroll y Llull como debajo del aro con el portento físico de Randolph y Hunter, el Milán no se rindió en ningún momento y logró jugarle de tú a tú hasta el punto de llegar al descanso con una ventaja de tres puntos para los italianos: 46-49 (24-31 en el segundo cuarto).

A la vuelta de vestuarios, Pablo Laso confesó a los micrófonos de Movistar + que pese a la buena anotación que había cosechado su equipo en la primera mitad, faltaba concentración en defensa para evitar las canastas fáciles que estaban dando vida al equipo milanés. Lo cierto es que en el tercer cuarto el Madrid sí consiguió reajustar tímidamente su aspecto defensivo, pero los de Repesa lograron de nuevo romper la organización blanca y continuaron mandando en el electrónico durante buena parte del cuarto. Los locales llegaron al round final perdiendo 69-73 y tocaba exprimir una marcha más si no querían cosechar la primera derrota europea del 2017.

Como viene siendo habitual en los momentos apretados, Llull tomó las riendas de su equipo anotando siete puntos en los instantes finales del partido. A ello se sumó las dejadas de Carroll, la contundencia en el tablero de Doncic y la veteranía de Ayón lo que permitió al Madrid igualar el duelo a 85 a falta de 120 segundos para el pitido final. Al Milán le pasó factura en estos minutos el desgaste físico y mental de todo el partido y le costó más de lo normal anotar nuevas canastas. Ello lo supo aprovechar a la perfección el conjunto merengue hasta llegar al 94-89 final.

Ahora el Real Madrid tiene una semana por delante para recuperarse ya que este fin de semana le toca descansar en la Liga Endesa, lo que vendrá muy bien para desconectar tras un mes de enero exhausto de partidos nacionales e internacionales. Además, permitirá a Pablo Laso poner a punto a determinados jugadores que vienen arrastrando molestias en los últimos partidos y a los que hoy ha decidido mantener en el banquillo, como el caso de Rudy. Por su parte, el Milán seguirá con su agenda nacional en la centrará a partir de ahora la mayor parte de sus esfuerzos ya que en el plano europeo sus opciones de clasificación empiezan a difuminarse en el horizonte.


@GuillermoLuna96


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