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El juego en equipo de los Nets supera las individualidades de los Rockets (116-123)

Con cinco jugadores por encima de los 15 puntos, los de Brooklyn salieron victoriosos a pesar de los 36 de Harden

Foto: Houston Rockets

Duelo de estrellas en el Barclays Center de Brooklyn. Harden e Irving se veían las caras en un enfrentamiento en el que los locales buscaban su segunda victoria en un comienzo de temporada complicado y al que los visitantes llegaban con un récord positivo de 3-1 tras un partido colosal a nivel ofensivo liderado por los 59 puntos de James Harden. Todo pintaba bastante mal para los Nets vistos los precedentes, pero ya se sabe que cada partido es un mundo totalmente diferente en la NBA y la temporada no hizo más que arrancar..

Los dos equipos empezaron circulando bien el balón, ya fuese para abrir al jugador libre en el perímetro o para terminar con un pick and roll y dejar a Capela o a Jarrett Allen solos frente al aro. Taurean Prince estaba enchufado y anotó dos triples consecutivos para los Nets en los primeros minutos. Los locales iban poco a poco manteniéndose por delante en el marcador y aumentando su ventaja. Sin embargo, Harden pareció despertar y se puso a jugar cerca del final del primer cuarto. Dos triples, una buena asistencia para Capela tras crossover y otra canasta en penetración pusieron a los Rockets 5 arriba. Los Nets, entonces, se vinieron abajo y el primer cuarto terminó con un 24-33 para Houston.

El segundo cuarto se puso en marcha sin Harden en pista y con Westbrook liderando los ataques de los visitantes. Por su parte, Irving aprovechó muy bien los bloqueos de DeAndre Jordan para conseguir posiciones de tiro limpias o llegar fácilmente a canasta e ir, de este modo, evitando que la superioridad en el marcador de los visitantes siguiese aumentando. Sobre todo porque en cuanto Harden ingresó de nuevo en el parqué el ritmo anotador de Houston volvió a crecer. Los aclarados para las estrellas de ambos equipos surtieron efecto y sus individualidades marcaron el devenir del segundo cuarto. Por parte de los Nets, la ayuda desde el perímetro de Caris LeVert y Garrett Temple (que terminaría con 16 puntos saliendo desde el banquillo), las facilidades que los Rockets ofrecieron en la pintura y algunas pérdidas de balón consecutivas hicieron que el resultado fuese favorable a los locales al descanso después de haber estado incluso 12 abajo.

El vendaval sacudiría a Houston al comenzar la segunda parte. LeVert, Harris, Irving como conductor de juego y, sobre todo, un Taurean Prince infalible en el triple (sería al final del encuentro el máximo anotador de su equipo con 27 puntos) lograron rápidamente una ventaja de dobles dígitos favorable a los Nets. Los movimientos constantes con y sin balón de los locales superaron claramente a las individualidades de los texanos. Solo el regreso de Harden a pista sirvió como remedio a esta sangría, y varias jugadas individuales suyas los acercaron de nuevo en el marcador. Sin embargo, Kyrie Irving tomó las riendas y asumió el rol de líder ofensivo del equipo, anotando dos triples clave para sentenciar. Uno desde cerca del logo y otro, con paso atrás incluido, desde la esquina derecha. Así terminaría el partido, con el resultado final de 116-123.

Los 36 puntos de Harden (aunque con porcentajes, una vez más, preocupantes) no fueron suficientes para salir victoriosos y los Houston Rockets recibieron su segunda derrota en cinco partidos. Por su parte, los Brooklyn Nets se repartieron muy bien el peso ofensivo entre todos (cinco jugadores superaron los 15 puntos y tres los 20) y eso provocó la brecha del tercer cuarto, que acabaría siendo insalvable. Compartir más y mejor el balón y ser más duros e intensos en defensa son, con toda seguridad, las asignaturas pendientes de los Rockets para ser un equipo candidato de verdad al anillo.

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